
Guardián de los viajeros
El Gauchito Gil: el santo profano que convoca multitudes
Todos los 8 de enero, miles de personas se acercan al santuario del personaje correntino del siglo XIX, al que recuerdan como un “Robin Hood”, cuyo emblema actual es el colorado.
El color rojo satura la escena. Está presente en las banderas que cuelgan de los árboles, en las flores, cintas, cruces, velas y hasta en la vestimenta de los cientos de miles de personas que visitan los santuarios del Gauchito Gil, sobre todo, los 8 de enero, fecha del aniversario de su muerte.
Se trata de un “santo profano” –no reconocido por la Iglesia Católica- al que sus devotos lo recuerdan como un “Robin Hood”, como alguien que le robaba a los ricos para darle a los pobres, un gaucho justiciero, un hombre que velaba por mantener la paz, y su creencia se extiende, cada vez más, en todo el país.
La historia del Gauchito Gil se remonta a fines del siglo XIX y fue construida en la tradición oral, motivo por el que existen diversas versiones sobre su vida. Su nombre real era Antonio Mamerto Gil Núñez, nacido en la ciudad correntina de Mercedes. Fue un gaucho que luchó en la guerra con Paraguay y, cuando regresó, fue reclutado para participar en la conflagración que se libraba en Corrientes entre celestes –el ala liberal- y colorados –el sector autonomista. Si bien lo convocaron para integrar el primer grupo, ideológicamente pertenecía al segundo.
Según cuenta la leyenda, Antonio había soñado con el dios guaraní Ñandeyra, el dueño de los hombres, quien le habría ordenado que no derramara sangre de sus hermanos. Por eso escapó y pasó a ser considerado, por las autoridades, un desertor, delito que en esa época se pagaba con la muerte.
La tradición dice que, mientras que estuvo prófugo, se dedicó a robar y a compartir el motín con los pobres, hasta que lo detuvieron en otro pueblo, desde el que debía ser trasladado a la ciudad correntina de Goya para ser juzgado. Un coronel llamado Velásquez, que lo conocía, dijo al que lo había convocado para luchar en la guerra, Juan de la Cruz Salazar, que el Gauchito era un buen hombre y no merecía morir. Entonces, Salazar, para complacerlo, le dijo que si cuando llegaban a Goya había veinte firmas pidiendo clemencia, lo dejaría en paz. No obstante, a pesar de que sabía que el documento iba en camino, decidió frenar a la vera de la ruta, colgar a Gil de los pies y degollarlo.
Antes de fallecer, Antonio dijo a Salazar que al mismo tiempo en que recibiría la orden de su perdón se iba a enterar que su hijo estaba a punto de morir, y la única manera de salvarlo era invocar su nombre.
Finalmente la profecía se cumplió y el coronel, agradecido, puso una cruz en el lugar de la muerte del Gauchito, sitio en el que, con el tiempo, se levantó un santuario repleto de todo tipo de ofrendas, en su mayoría, rojas: tacuaras de madera, velas, cintas, flores, placas de agradecimiento de los fieles y estampitas del santo con diversos pedidos, principalmente, el de la protección a los viajeros. La leyenda dice que al pasar por allí hay que saludarlo con la bocina del auto porque sino esa persona no llegará a destino o sufrirá grandes demoras. Cada 8 de enero, miles de personas se acercan hasta el lugar – en el cruce de las rutas nº 123 y 119, a 230 kilómetros de la capital provincial- y el cura de Mercedes da una misa en su honor.
Este año, alrededor de 200 mil devotos visitaron su tumba. Pero, paulatinamente, se han ido instalando santuarios en otros lugares del país, como en Formosa, en los Valles Calchaquíes de Salta, en Ushuaia, y en la plaza de Chacarita, en la ciudad de Buenos Aires. El Gauchito ya tiene sus propias oraciones y la tradición establece que se debe encender un velón rojo durante veinte días de cada mes y hacerle el pedido. Una vez cumplida la petición, hay que colocar en la capillita una flor roja en agradecimiento. Además, el santo ha sido objeto de diversos homenajes. El poeta Florencio Godoy Cruz escribió A la muerte de Antonio Gil y Roberto Galarza compuso el chamamé titulado Injusta Condena.
gracias x ayudarde guauchito gil,y cumplir con todos mis deseos
ResponderEliminar¿como es la mejor manera de invocarlo desde mi casa
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